El gazpacho andaluz ya es de por sí una opción alimenticia de primer orden, gracias a sus ingredientes y a todas las ventajas que aporta a nuestra salud. Pero si además lo hacemos con aceite de oliva virgen extra con Denominación de Origen Estepa, convertimos este plato tradicional en un plato extraordinario.
El gazpacho es un plato típico del verano, muy apropiado para combatir el calor propio del sur de nuestro país, por eso nació en nuestra tierra y lleva el sobrenombre de “andaluz”. Es nutritivo, fácil y rápido de hacer, económico, usa ingredientes tradicionales y es refrescante, apropiado para cualquier edad, antioxidante, saludable y protector de la piel. ¿Qué más le podemos pedir a un plato? Su sabor y textura se ven potenciados con el uso de un buen aceite y el mejor ya saben, es el aceite de oliva virgen extra, por lo que debe ser un componente más en la receta para su elaboración.
Gracias a sus ingredientes, el gazpacho nos aporta vitaminas A, C y E, así como hierro, calcio, fósforo, manganeso y magnesio, zinc, cobre, potasio, sodio, omega 3 y 6, fibra, y cómo no, los polifenoles del aceite de oliva virgen extra que tan beneficiosos son para la salud. Además, el tomate y el resto de verduras tienen licopenos y carotenoides con poder antioxidante para nuestras células. Es una bebida que prepara nuestra piel para la exposición a los rayos solares estivales y tiene un índice glucémico muy bajo. Si a esto añadimos que por su composición de sales es considerado una bebida isotónica que evita la hiperhidratación en verano, tenemos muchos motivos para incluirlo en nuestra dieta casi a diario.
Por si te decides a hacerlo ahora mismo, te dejamos sus sencillos pasos y los ingredientes que necesitarás para elaborar un gazpacho para 6 personas:
- 1 kilo de tomates de pera
- ½ pimiento verde italiano
- ½ pepino
- 2 dientes de ajo
- Un chorreón de aceite de oliva virgen extra
- Agua fría
- Una pizca de sal
- Un poco de vinagre de Jerez
Troceamos todos los ingredientes y les añadimos el aceite de oliva virgen extra, el agua fría y el vinagre, y lo trituramos todo en con una batidora. No es necesario pelar los tomates porque los vamos a colar con un colador fino. La masa resultante se pasa por el colador, apretándola para extraer todo su jugo, y lo metemos en la nevera un par de horas para que se enfríe bien. ¡Listo para disfrutarlo!

