Os presentamos a nuestro Embajador del Aceite de Oliva Virgen Extra del mes de enero: Alberto González, Export Manager América en Oleoestepa S.C.A.
Hablar de exportación es hablar de visión global, de constancia y de una profunda labor de divulgación. En ese terreno se mueve Alberto González, uno de los perfiles técnicos y comerciales clave para que el Aceite de Oliva Virgen Extra conquiste y se consolide en los mercados internacionales más exigentes.
Con más de una década de experiencia en el sector de la exportación de aceite de oliva, Alberto ha desarrollado su trayectoria tanto en empresas envasadoras como en contacto directo con productores. Sus primeros pasos los dio en uno de los departamentos de exportación más dinámicos y consolidados del sector, donde adquirió una sólida formación en documentación, logística y gestión aduanera. Con el tiempo, orientó su perfil hacia el ámbito comercial, trabajando en mercados tan diversos como Oriente Medio, Rusia, Europa y Estados Unidos. Esta especialización vino acompañada de una formación específica: “Decidí cursar un máster en Comercio Internacional por el papel estratégico que España desempeña en la producción y exportación de aceite de oliva y vino, y por la necesidad de mejorar nuestra competitividad frente a otros países europeos”, explica.
La experiencia en el mercado americano le ha permitido conocer de primera mano a un consumidor muy diferente al europeo. Allí, explica, el aceite de oliva no está tan ligado a la dieta mediterránea, por lo que “no se percibe muchas veces como un ingrediente esencial, sino como un producto saludable”. Aspectos como el contenido en polifenoles o las propiedades nutricionales pesan, en muchos casos, más que el sabor o los usos gastronómicos. Además, la ausencia de un control organoléptico riguroso en la categoría virgen extra ha hecho que el consumidor americano tolere defectos sensoriales —como la rancidez— que resultarían inaceptables en Europa, donde la calidad sensorial es un criterio fundamental.
Cuando se le pregunta por cuáles son los retos ahora mismo para el aceite español, Alberto explica “la inestabilidad geopolítica, las amenazas de nuevos aranceles —aunque actualmente sean comunes para toda la Unión Europea— y la creciente competencia de países como Turquía o el norte de África complican el escenario”. Frente a ello, Alberto destaca el posicionamiento diferencial de Oleoestepa: un origen único en España, un modelo de integración vertical que abarca desde el campo hasta la mesa y la garantía que aporta la Denominación de Origen Estepa. “Con más de 40 años de excelencia en la producción de Aceite de Oliva Virgen Extra, aseguramos calidad tanto en nuestras marcas como en las marcas privadas que envasamos bajo esta certificación”, subraya.
En su trabajo, la pedagogía resulta clave. Educar al consumidor forma parte del día a día de la exportación. Alberto insiste en la necesidad de explicar qué es realmente un buen Aceite de Oliva Virgen Extra y desmontar mitos muy extendidos, como la falsa creencia de que no es apto para cocinar. En Estados Unidos, se trabaja para demostrar que el AOVE aporta sabor, salud y versatilidad, incluso en frituras. Un ejemplo concreto es el de uno de los clientes de Oleoestepa, que ya utiliza AOVE Selección para freír los “totopos” en su cadena de restaurantes, reforzando tanto la calidad como el perfil saludable del producto.
En un mercado tan amplio y competitivo como el estadounidense, el sello de calidad adquiere un valor estratégico. Según explica Alberto, la Denominación de Origen Estepa permite diferenciarse en un entorno donde muchos operadores compiten únicamente por precio. “Nuestro compromiso con la excelencia es innegociable y transmite confianza al consumidor”, afirma. Además, el reconocimiento de los sellos D.O.P. europeos comienza a ganar peso en EE. UU., impulsado por el auge de marcas privadas amparadas por denominaciones de origen de Italia, Grecia o España, lo que refuerza esta certificación como garantía de autenticidad.
Tras años defendiendo el Aceite de Oliva Virgen Extra en escenarios internacionales, Alberto lo concibe como mucho más que un ingrediente: es tradición, salud y excelencia, pero también un valor cultural que debe ser explicado y protegido fuera de nuestras fronteras. Esa experiencia le ha permitido comprender plenamente la singularidad y el alcance de cada botella que llega al consumidor.
Cuando se le pide que defina en una sola palabra lo que significa para él el Aceite de Oliva Virgen Extra, Alberto no duda: “motor”, un motor de desarrollo económico y social que impulsa a la comarca y sostiene el presente y el futuro de muchas personas; un mensaje que Alberto traslada al mundo desde su labor en exportación. En la D.O.P. Estepa no solo producimos aceites extraordinarios, también tenemos la suerte de contar con personas extraordinarias como Alberto 💚

