El aceite de oliva virgen extra ecológico nos ofrece un plus de calidad respecto a otros aceites, y en la Denominación de Origen Estepa lo sabemos bien, pues contamos con varios ecológicos entre nuestras marcas que cumplen todos los estándares que acreditan este carácter. Lo que es menos conocido por el gran público es que estas exigencias ecológicas comienzan en el propio olivar, donde ya hay que observar unas estrictas medidas que pasan, en primer lugar, por el cumplimiento del Reglamento (UE) 2018/848 del Parlamento Europeo y Consejo sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos.
El cultivo ecológico del olivar es un sistema de producción que permite obtener un aceite de máxima calidad, combinando el respeto al medio ambiente y a la salud con un uso racional de los recursos naturales. La producción ecológica intenta conciliar la ciencia y las técnicas actuales con prácticas tradicionales, a fin de conseguir una alimentación sana para el consumidor, basada en sistemas agrarios sostenibles.
El cumplimiento de las normas que garantizan que el aceite de oliva es ecológico abarca todo el proceso, desde el campo a su paso por la almazara. En las cooperativas, por ejemplo, su producción tiene que estar diferenciada en distintas líneas del resto de aceites para que no se produzca contaminación, y si éstas no tienen una línea propia para su aceite ecológico, pueden usarse líneas del resto de variedades, pero previamente se tienen que haber limpiado exhaustivamente para evitar mezclas.
Los aceites de oliva virgen extra ecológicos amparados por la Denominación de Origen Estepa se elaboran en frío, lo que hace que sus propiedades organolépticas se mantengan intactas, como por ejemplo su alto contenido en vitamina E, que protege a nuestras células del daño oxidativo. Es un aceite de oliva virgen extra en cuyo cultivo no se han usado productos químicos, pues su producción se basa en la biodiversidad, el cuidado de los recursos naturales y la aplicación de buenas prácticas ambientales.
En el cultivo ecológico no se usan pesticidas ni herbicidas, pues las malas hierbas deben eliminarse de forma natural, que es también la forma en la que se lleva a cabo el control de plagas. En definitiva, podemos decir que la ecología aporta al mercado los alimentos ecológicos que los ciudadanos demandan cada vez más pero, además, contribuyen a conservar los recursos agrícolas y proteger el medio ambiente y al desarrollo rural. Elige aceite de oliva virgen extra de la mayor calidad y exigencia como son los ecológicos con Denominación de Origen Estepa y ganarás en salud, bienestar y cuidado del entorno.

