En un contexto internacional donde la calidad del aceite de oliva virgen extra debe ser cada vez más respaldada por datos científicos, el proyecto FENOLIVA se ha consolidado como una herramienta clave para poner en valor la singularidad y excelencia de los aceites amparados por la Denominación de Origen Estepa.
La alta competencia global en el sector del ‘oro líquido’ exige no solo calidad organoléptica, sino también diferenciación científica: demostrar que detrás de cada botella hay un producto con características únicas y beneficios para la salud avalados por estudios rigurosos. Y eso es precisamente lo que ha buscado este grupo operativo, integrado por cuatro Denominaciones de Origen Protegidas de Andalucía (Poniente de Granada, Sierra de Segura, Sierra Mágina y Estepa), con la coordinación del ceiA3 y la participación del Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva de la Universidad de Jaén.
Investigación, diferenciación y salud
Durante una campaña y media, se han analizado más de 900 muestras de fruto y aceite de oliva virgen extra procedentes de distintos puntos geográficos y etapas de maduración. El objetivo fue claro: caracterizar la composición físico-química, sensorial y funcional de los aceites, haciendo especial énfasis en los componentes menores que aportan beneficios saludables, como los compuestos fenólicos, esteroles, tocoferoles o pigmentos naturales.
Uno de los resultados más relevantes ha sido constatar que las concentraciones más altas de compuestos saludables se encuentran en los primeros momentos de la campaña, lo que refuerza la importancia de la recolección temprana. Además, el estudio demostró que la variedad de la aceituna es el factor que más determina las propiedades del aceite, seguida de la altitud y temperatura del punto de recogida.
Innovación en las almazaras: guía de buenas prácticas
El proyecto FENOLIVA también ha supuesto un avance en la mejora del proceso productivo en las almazaras. Se ha elaborado una guía de buenas prácticas, consensuada por las DOP participantes, que define desde el momento óptimo de recolección hasta las condiciones de separación del aceite. Una herramienta fundamental para que cada almazara pueda aplicar innovaciones tecnológicas que preserven la calidad y potencien los beneficios del producto final.
Como destaca Moisés Caballero, Secretario General del Consejo Regulador de la DOP Estepa, “este proyecto es muy importante porque define y singulariza nuestros aceites, apoyándose en la evidencia científica”. Una opinión compartida por el resto de responsables de las denominaciones implicadas, que han subrayado el valor de trabajar conjuntamente por un objetivo común: certificar científicamente la singularidad de nuestros aceites para competir mejor en los mercados internacionales.
Una apuesta de futuro para la comercialización exterior
Los resultados de FENOLIVA son especialmente valiosos para la comercialización exterior. Cada vez más países demandan información técnica y aval científico para diferenciar los aceites en los puntos de venta, sobre todo cuando se trata de destacar el valor saludable y funcional del AOVE.
Por ello, este proyecto supone una apuesta estratégica que refuerza el trabajo de entidades como la Denominación de Origen Estepa en su compromiso con la excelencia, la salud y la diferenciación certificada.

