Qcom.es-.La DO Estepa se define como la entidad más exigente a la hora de certificar un aceite de oliva virgen extra. ¿Qué supone en la práctica ese nivel de exigencia para agricultores y almazaras, y cómo se sostiene campaña tras campaña?
José María Loring.- Para nosotros en la DOP Estepa, el rigor y la exigencia no constituyen un reto puntual ni algo extraordinario, sino nuestra filosofía de trabajo diaria desde hace décadas. Este compromiso de excelencia se inicia en el propio olivar, se consolida de forma determinante durante el proceso de molturación en almazara y culmina en nuestras plantas envasadoras, donde equipos multidisciplinares -laboratorios especializados, analistas de aceite y paneles de cata- certifican que cada botella amparada por nuestro sello responda a la máxima calidad disponible en el mercado.
Garantizar que la totalidad de nuestro olivar esté certificado bajo sistemas de cultivo plenamente respetuosos con el medio ambiente, disponer de una plantilla de más de 25 técnicos agrícolas dedicados a asesorar y velar por la salud del campo y la calidad del fruto, y conseguir que más del 90% de nuestra producción alcance la categoría de Virgen Extra, campaña tras campaña, son logros que marcan la diferencia.
Asimismo, el reconocimiento constante a la excelencia organoléptica de nuestras grandes bodegas y depósitos -y no solo a lotes reducidos o testimoniales- corrobora nuestro estándar.
Constatar que todo este esfuerzo se traduce, en última instancia, en un impacto económico positivo sobre la liquidación de nuestros asociados confirma que el extraordinario engranaje humano de la DOP Estepa y sus cooperativas ha consolidado un modelo de gestión rotundamente exitoso.
La Denominación asegura que el 100% de la producción de su territorio es sostenible, con métodos de producción integrada y ecológica. ¿Es hoy la sostenibilidad un argumento que el mercado paga o sigue siendo sobre todo un esfuerzo que recae en el agricultor?
En el Consejo Regulador de la D.O.P. Estepa tenemos la firme convicción de que el mejor legado que podemos transmitir a las futuras generaciones es un olivar próspero y sostenible. Por ello, el esfuerzo de nuestros agricultores constituye un pilar estratégico indiscutible.
La apuesta integral por la producción integrada y ecológica no solo responde a un compromiso ético con la conservación del medio ambiente, sino que incide directamente en la salud de la aceituna y, en consecuencia, en la calidad del aceite resultante, caracterizado por unos niveles excepcionales de tocoferoles y polifenoles.
Asimismo, constatamos que el mercado que demanda productos sostenibles va creciendo poco a poco, especialmente en el ámbito internacional y entre los consumidores europeos, donde existe una notable concienciación al respecto.
El sector espera para 2026/27 una cosecha superior a la anterior tras una buena floración, aunque septiembre será decisivo. ¿Cómo llega el olivar de Estepa y Puente Genil a la nueva campaña y qué esperan en volumen y en calidad?
Ciertamente, las precipitaciones registradas durante el último invierno han acompañado favorablemente el ciclo del cultivo, propiciando una floración y un cuajado del fruto óptimos. El sentir general del sector es optimista y se prevé una producción superior a la de la campaña precedente.
No obstante, debemos actuar con prudencia: la situación no es uniforme, ya que determinados agricultores continúan arrastrando los efectos del severo estrés hídrico que venimos sufriendo desde hace bastantes años. A ello se suma un desafío estructural importante como es la falta de mano de obra para la recolección.
Afrontamos el inicio de la campaña con la expectativa de alcanzar un mayor volumen, manteniendo inalterables nuestros estándares de calidad por supuesto, si bien el resultado final dependerá de la evolución climatológica de las próximas semanas, donde confiamos en que no se produzcan inclemencias meteorológicas que puedan menoscabar la calidad del fruto.
Lo ideal sería que cualquier consumidor entendiera al instante lo que aporta un sello de calidad diferenciada como una Denominación de Origen cuando lo ve en una botella, pero aún nos queda mucho camino por recorrer en materia de educación y divulgación en este país.
Desde la DOP Estepa llevamos muchos años trabajando intensamente en este ámbito. Adquirir un producto certificado por nuestra Denominación de Origen no implica abonar un suplemento por un aceite convencional, sino garantizar el acceso a un producto de categoría superior.
Además de la excelencia organoléptica, nuestros aceites ofrecen al consumidor dos garantías esenciales: absoluta trazabilidad y rigurosa seguridad alimentaria, aspecto muy importante cuando consumimos alimentos, y que a veces, no tenemos tan en cuenta.
Sometemos cada lote a analíticas exhaustivas para asegurar la ausencia de cualquier residuo, garantizando que el consumidor reciba el zumo 100% natural de la aceituna en sus condiciones óptimas de conservación.
En definitiva, pienso que no es estás pagando más, sino que estás inviertiendo en uno de los productos más saludables que puedes ofrecer a tu cuerpo, no es pagar, sino cuidarte.
El Ministerio de Agricultura tramita una norma de comercialización para la campaña 2026/27 que permitiría retirar aceite del mercado si las existencias y la producción estimada alcanzan el 120% de la media de las seis campañas anteriores. ¿Es partidario de este mecanismo y cómo encaja la retirada de producto en una denominación cuyo valor está en la calidad y no en el volumen?
Más que posicionarnos a favor o en contra de forma categórica, debemos abordar este asunto desde la máxima objetividad. Estamos ante un debate complejo: por un lado, reconozco que este mecanismo puede ser una herramienta útil para aportar cierta estabilidad a los precios y proteger al sector ante oscilaciones bruscas; así como una única salida (desgraciadamente) para los más débiles en esta cadena de valor: los productores, los olivareros.
Más aún en los actuales momentos con una subida brusca de todos los insumos y una bajada incuestionable de los precios de los aceites de oliva que hace imposible mantener una rentabilidad para los productores. Pero, por otro lado, puede convertirse esta en un arma de doble filo si permite que otros países competidores aprovechen esa retirada para ganar cuota en los mercados, dejando a España reducida al papel de bodega almacén.
Desde la DOP Estepa, sabiendo perfectamente que disponemos de un aceite de oliva virgen extra extraordinario tanto en volumen como en estándares de calidad, creemos que es una medida que exige una reflexión mucho más sosegada y un análisis muy riguroso sobre sus consecuencias reales antes de su aplicación.
Y una cuestión fundamental, pienso que esta medida debe ser acompañada de otras muchas relativas a el control de la calidad, de las importaciones, etc., no permitiendo la entrada en España de aceite de oliva exterior cuando se active esta normativa de retirada de aceite del mercado.
Usted preside el Consejo Regulador desde 2005 y en julio renovaron el convenio con la Fundación Caja Rural del Sur, que respalda la Cátedra de la Denominación de Origen Estepa. Con las bodas de plata de la denominación en 2029 en el horizonte, ¿qué proyectos quiere dejar encaminados?
Tras más de dos décadas al frente de este Consejo Regulador, el balance de nuestra labor de salvaguarda de las singularidades de los aceites de la comarca natural de Estepa y Puente Genil es enormemente satisfactorio.
Durante este tiempo hemos consolidado proyectos de gran calado, como nuestra Cátedra del AOVE -orientada a la investigación y difusión de las propiedades saludables del Virgen Extra-, estrategias pioneras de comunicación digital y la creación de nuestra Escuela del Aceite, a través de la cual hemos impartido formación y catas por toda la geografía nacional e internacional.
Por encima de cualquier proyecto, para mí ha sido y sigue siendo un absoluto honor representar durante todo este tiempo a las más de 4.500 familias de agricultores y a las 18 cooperativas que forman parte de esta gran familia. Su esfuerzo diario y su dedicación al campo son el verdadero motor de todo lo que hemos conseguido.
Con la mirada puesta en el 25º aniversario de la Denominación de Origen Estepa en 2029, afrontamos con especial ilusión un proyecto emblemático: la creación de un Museo y Centro de Interpretación del Aceite de Oliva Virgen Extra, situado en Estepa y que represente a todos los pueblos de nuestro territorio. Este espacio no solo permitirá acoger a visitantes de todo el mundo y divulgar la excelencia de nuestros aceites, sino que preservará y pondrá en valor el valioso patrimonio histórico, cultural y gastronómico de nuestra comarca.


