Disfruta del postre definitivo para esta temporada con esta cheesecake de calabaza saludable y sin horno, una tarta cremosa, suave y llena de matices aromáticos. La combinación del puré de calabaza asada con la canela, la suavidad del queso crema y el toque crujiente de la base de frutos secos convierte a esta elaboración en la opción ideal para tus reuniones familiares, meriendas de otoño o para sorprender en Halloween.
Para conseguir una tarta de queso y calabaza fácil y equilibrada, cuidamos cada detalle desde la base. Integrar un chorreón de Aceite de Oliva Virgen Extra con Denominación de Origen Estepa al triturar la avena, los dátiles y los frutos secos ayuda a amalgamar la mezcla aportando grasas saludables y el matiz afrutado de un AOVE certificado de máxima calidad.


