Cómo hacer croissants caseros y saludables

El croissant es uno de los dulces más clásicos y tradicionales que existen. Aunque muchas personas creen que su origen es francés debido a que su nombre significa “creciente” en el lenguaje galo, la procedencia real de este hojaldre es austriaca.

Como ocurre con muchas recetas emblemáticas de la gastronomía mundial, la historia del croissant tiene varias versiones. Sin embargo, todas realmente coinciden en que su creación se sitúa en la Viena (Austria) del Siglo XVII.

Este pastel, que es vendido y servido en muchísimos lugares, también se puede hacer fácilmente en casa. De hecho, cada vez más personas eligen esta opción para pasar un rato disfrutando en la cocina y seleccionar también qué ingredientes van a llevar.

A continuación, te ofrecemos una versión más saludable del tradicional croissant, hecha por supuesto con Aceite de Oliva Virgen Extra con Denominación de Origen Estepa, que le va a aportar un sabor especial y único.

Croissants caseros

Ingredientes para hacer croissants saludables:

-150 gr. de harina integral

-75 gr. de harina blanca

-150 ml. de leche

-115 gr. de aceite de oliva virgen extra con Denominación de Origen Estepa

-media cucharada de levadura en polvo

-1 yema huevo batida

-3 cucharadas agua tibia

-1 cucharadita azúcar

-1 cucharadita de sal

Elaboración de croissants saludables

1. Disolvemos la levadura en el agua tibia junto con el azúcar y dejamos reposar esta mezcla en un lugar cálido de 10 a 15 minutos, hasta que veamos que aparecen algunas burbujas.

2. En un cazo calentamos la leche y le añadimos la sal y la mayoría del aceite.

3. En un bol añadimos las harinas y seguidamente la mezcla de leche, sal y aove y removemos muy bien. Dejamos reposar unos 5 minutos y volvemos a amasar hasta que la masa esté suave y elástica.

4. Dejamos fermentar la masa de nuevo durante unos 90 minutos, tapada y en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño. Cuando haya aumentado considerablemente su tamaño, la llevamos a la nevera unos 30 minutos.

5. Una vez haya cogido la masa a temperatura fría, la amasamos un par de minutos y con ayuda de un rodillo la estiramos hasta formar un rectángulo de unos 30x15cm. La pintamos con un poco más de aceite y doblamos la masa por la mitad, apretamos ligeramente los bordes y volvemos a estirar la masa para que adopte una forma ovoidal.

6. Doblamos el óvalo en tres partes, lo cubrimos con film transparente y lo dejamos en la nevera unos 10 minutos de nuevo. Repetimos este proceso dos veces más y volvemos a dejar reposar 60 minutos en la nevera.

7. Pasado el tiempo de reposo, volvemos a estirar la masa y la dejamos en 4 rectángulos de unos 7×9 cm. Cortamos cada rectángulo diagonalmente en dos para hacer dos triángulos. Enrollamos cada triángulo empezando por el borde más ancho y los ponemos sobre una bandeja de horno con papel especial.

8. Introducimos nuestros croissant en el horno sin encender y dejamos reposar 1 hora. Pasado ese tiempo, y por último, pintamos con la yema, un poco de agua y sal los croissants y los horneamos a 190 grados durante 15-20 minutos hasta que se doren. Dejamos enfriar y disfrutamos.

No olvides elaborar tus dulces con Aceite de Oliva Virgen Extra, el ingrediente más saludable que le puedes añadir. Descubre un mundo de recetas hechas por la Denominación de Origen Estepa.