David Jordán conoce el olivar desde que tiene memoria. Hijo y nieto de agricultores, creció rodeado de campo y de trabajo, aunque el momento decisivo llegó al finalizar sus estudios de Ingeniería Técnica Agrícola. Fue entonces cuando su padre le propuso incorporarse a la empresa familiar. “Empecé desde abajo, haciendo lo que los mayores mandaban”, recuerda. Poco a poco fue aprendiendo todos los oficios del campo, adquiriendo experiencia y ganándose la confianza de su padre hasta asumir por completo la gestión de la explotación, hoy propiedad de su madre y sus hermanos. “Ha sido un camino duro, pero muy satisfactorio. La olivicultura se ha convertido en una verdadera pasión para mí”, afirma.
Su doble condición de agricultor y técnico agrícola le ha permitido contemplar el olivar desde todas sus dimensiones. Cuando se le pregunta por las claves para mantener un olivar sano, rentable y preparado para el futuro, David no habla primero de maquinaria ni de técnicas, sino de actitud. “La primera pregunta debe ser siempre: ¿todo es mejorable?”, afirma. En esa sencilla reflexión condensa toda una manera de entender la agricultura: inconformista, abierta al cambio y consciente de que cada avance nace del deseo de hacerlo mejor. Defiende así una olivicultura concebida como una actividad empresarial moderna, capaz de incorporar la mecanización, la investigación y el desarrollo de nuevos procesos productivos, así como de dimensionar sus estructuras para ganar eficiencia. Pero, por encima de todo, insiste en que el agricultor debe asumir un papel protagonista más allá del campo. “La implicación en la comercialización de nuestros productos es, probablemente, el aspecto más importante”, sostiene, convencido de que el futuro del sector dependerá tanto de cómo se produzca como de cómo se defienda y se ponga en valor aquello que se produce.
Además, David es presidente de la cooperativa Sor Ángela de la Cruz de Estepa, dedicada al verdeo, una actividad que conoce en profundidad y que considera esencial para la economía y la identidad de la comarca. David destaca el valor del verdeo como una oportunidad de diversificar ingresos y adelantar la comercialización de la cosecha. Reconoce que las últimas campañas, marcadas por la sequía, han complicado esta actividad, aunque asegura que el agricultor sigue apostando por ella siempre que las condiciones lo permiten. Además, recuerda la importancia social del sector, que genera numerosas jornadas de trabajo en el campo y sostiene una potente industria agroalimentaria. “Contamos con referentes como Agrosevilla, un auténtico buque insignia que genera empleo cualificado y aporta riqueza a toda la comarca”, explica.
Mirando al futuro, David tiene claro cuál es el gran desafío del sector: dignificar aún más la profesión agrícola y hacer que las nuevas generaciones se sientan orgullosas de dedicarse a ella. “Mi mayor deseo es que los jóvenes quieran ser olivareros antes que futbolistas”, afirma con una sonrisa. Considera que el sector cuenta con argumentos sólidos para lograrlo: los beneficios para la salud que aporta el Aceite de Oliva Virgen Extra y el valor medioambiental de un paisaje único. “Tenemos el mayor bosque plantado por el ser humano y un alimento con unas propiedades extraordinarias. Eso es algo de lo que debemos sentirnos orgullosos”.
En el plano más personal, David habla con sinceridad de una profesión exigente y sacrificada. “Quizás ese sacrificio lo ha sufrido más mi familia, mi mujer y mis hijos, porque no les he dedicado todo el tiempo que he entregado al olivar”, reconoce. Sin embargo, la satisfacción ha compensado con creces el esfuerzo. “El olivo es la planta más agradecida que existe; todo lo que lo cuidas te lo agradece”, dice con convicción. Y cuando se le pide que defina qué representa para él el Aceite de Oliva Virgen Extra, su respuesta es contundente: “Salud, cultura y beneficio medioambiental”. Tres palabras que condensan una vida entera dedicada al campo y a uno de los productos más emblemáticos de nuestra tierra.
Porque en la D.O.P. Estepa no solo producimos aceites extraordinarios, también tenemos la suerte de contar con personas extraordinarias como David 💚

