En el mundo del olivar, no todo lo que sale de la aceituna es igual. Si alguna vez has paseado por los lineales del supermercado, es probable que hayas visto etiquetas con el nombre de aceite de orujo de oliva. Pero, ¿sabes realmente qué es y cómo se obtiene?
En la DOP Estepa, donde la excelencia es nuestra razón de ser a través del Aceite de Oliva Virgen Extra, creemos que es fundamental conocer todas las categorías para valorar la calidad de lo que ponemos en nuestra mesa.
El origen: ¿de dónde sale el orujo?
Para entender qué es este aceite, primero debemos mirar qué queda en la almazara tras la extracción del zumo de aceituna.
Cuando molturamos las aceitunas para obtener nuestros premiados AOVEs, solo una parte del fruto se convierte en aceite por medios mecánicos. Lo que queda después de ese proceso es una mezcla de agua, restos de pulpa, piel y hueso de la aceituna. A este conjunto de residuos orgánicos se le llama orujo.
Aunque este orujo ya no tiene aceite que pueda extraerse por presión natural, todavía contiene una pequeña cantidad de grasa (entre un 2% y un 3%) que se puede recuperar mediante procesos químicos y térmicos.
¿Cómo se elabora el aceite de orujo de oliva?
A diferencia de los aceites de la DOP Estepa, que son puro zumo natural obtenido solo mediante procedimientos mecánicos en frío, el aceite de orujo pasa por varias etapas:
Extracción por disolventes: Se utilizan procesos químicos para separar la grasa restante de los residuos sólidos.
Refinado: El aceite resultante (orujo crudo) no es comestible directamente, por lo que debe pasar por un proceso de refinado para eliminar olores y sabores fuertes.
Encabezado: Finalmente, se mezcla con una pequeña proporción de aceite de oliva virgen para darle algo de sabor y vitamina E.
Principales diferencias con el Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
Es importante no confundirlos, ya que sus perfiles nutricionales y organolépticos son muy distintos:
Método de obtención: El AOVE es un «zumo de fruta»; el de orujo es un aceite «extraído químicamente».
Sabor y aroma: Mientras que un AOVE con DOP Estepa te transportará a notas de hierba recién cortada o alcachofa, el aceite de orujo tiene un sabor neutro.
Propiedades saludables: El orujo conserva algunos ácidos grasos beneficiosos (como el ácido oleanólico), pero carece de la alta concentración de polifenoles y antioxidantes naturales presentes en el aceite de oliva virgen extra.
Dato clave: El aceite de orujo de oliva es muy valorado en la hostelería para frituras de alto rendimiento por su estabilidad al calor, pero si buscas salud y sabor, el AOVE es el rey indiscutible.
¿Por qué elegir calidad certificada?
Aunque el aceite de orujo es una opción digna y segura para ciertos usos culinarios, nada puede compararse a la experiencia de un Aceite de Oliva Virgen Extra.
Nuestros agricultores cuidan cada detalle, desde el árbol hasta la botella, asegurando que lo que llega a tu cocina es la máxima expresión del fruto, sin procesos químicos ni refinados. Si quieres conocer más sobre cómo se clasifican los aceites, puedes consultar la guía oficial de la Unión Europea sobre aceites de oliva.
El aceite de orujo de oliva es un producto de aprovechamiento del olivar que cumple su función en la cocina, especialmente en frituras largas. Sin embargo, para aliñar, potenciar sabores y cuidar tu salud cardiovascular, el AOVE con DOP Estepa no tiene rival.

