Si buscas una forma diferente de comer pizza sin recurrir a las masas tradicionales de cereales, esta receta es para ti. La base se elabora completamente con pechuga de pollo y verduras, lo que la convierte en una opción saciante, ligera y perfecta para cenas rápidas o dietas bajas en carbohidratos.
El gran secreto para que esta masa quede jugosa por dentro y con los bordes crujientes es pincelarla con un buen aceite de oliva virgen extra con DOP Estepa. Su alta resistencia térmica en el horno protege las proteínas del pollo y unifica el sabor de la carne con los condimentos.
Fotos del paso a paso:






